¡Cuántas veces habrás escuchado a tu alrededor decir “pues yo nunca me he sentido discriminada por ser mujer”! O a esa señora que dice “huy, machismo era antes, que no podíamos ni comprar una lavadora sin que firmase el marido, ahora las jóvenes hacen lo que quieren”. Seguro que tienes algún cuñado que afirma que tiene “ un amigo que es la mujer la que le pega” y que “son los inmigrantes los que vienen con esos valores machistas, aquí eso no pasa”.

¿Verdad?

Entonces ya sabes lo difícil que es hacer visibles las desigualdades en los derechos de mujeres y hombres y la necesidad de las ONGD andaluzas de trabajar y esforzarnos día a día por la igualdad de género, y no solo en paises muy peligrosos para las mujeres como Guatemala sino también en nuestro entorno más cercano y en nuestras propias organizaciones y familias.

En cualquier lugar del mundo nacer hombre o mujer condiciona la vida de las personas, sus derechos y sus posibilidades de desarrollo. La mayoría de mujeres se encuentra en peores condiciones económicas que los varones, son peor valoradas socialmente y tienen menos libertad para decidir sobre su propia vida ¡e incluso sobre sus propios cuerpos! .

¿Ponemos un ejemplo?

Si te acercas a cualquier centro de salud, a la puerta de entrada de una residencia de ancianos, a participar en las reuniones del AMPA en el colegio de tus hijos, ya habrás notado que la mayoría de las personas que cuidan de otras son mujeres.

Pues además de que esto es así en todos los países del mundo, muchas mujeres trabajadoras de nuestro entorno contratan a otras mujeres para que se hagan cargo de esos cuidados y gran cantidad de esas trabajadoras del hogar y cuidadoras provienen de otros países, igual que hace años las andaluzas viajaban a Europa “a servir en casas”.

Así que las mujeres pasan de unos países a otros cuidando a las demás personas y dejando de lado muchas de las oportunidades económicas y sociales que nos ayudarían a tener una mejor calidad de vida. En Andalucía, los trabajos a los que acceden las mujeres están peor valorados y en cualquier tipo de empleo obtienen menores ingresos que los hombres con niveles de preparación y de experiencia muy similares.

A nivel mundial se han dado progresos hacia la igualdad, gracias al esfuerzo y al compromiso de las mujeres y de los movimientos feministas, pero aún existen importantes desigualdades y graves formas de violencia hacia las mujeres, como los feminicidios y muertes por violencia machista y la trata con fines de explotación sexual o laboral. Además, la violencia machista no afecta solo a mujeres, sino a toda persona que no se encuadre en las formas aceptadas socialmente de ser hombre y ser mujer como las personas transexuales, lesbianas, etc.

Por si fuese poco, a veces vemos retrocesos en los derechos obtenidos, ya que, tal y como se expresa en el Pacto Andaluz por la Igualdad de Género, en Andalucía las medidas de austeridad están teniendo graves efectos en los Derechos Sexuales y Reproductivos de las mujeres, incluido el derecho a decidir sobre su cuerpo, atentando contra logros como los programas de salud sexual, la educación afectivo sexual en los colegios públicos o el acceso a los métodos de planificación familiar.

¿Qué hacen las ONGD andaluzas para la igualdad de género?

Las ONGD andaluzas trabajamos por la equidad de género alli donde estamos, en todos los ámbitos del desarrollo económico y social de las personas, ya sea a través del apoyo a organizaciones de mujeres y feministas o incorporando la necesidad de la igualdad en proyectos sanitarios, de acción humanitaria, de desarrollo económico, de educación, etc. Además, como la mejor manera de transmitir un valor es a través del ejemplo, las organizaciones nos esforzamos cada vez más en ser agentes de cambio hacia la equidad de género en nuestro propio entorno, desarrollando acciones de coeducación en los colegios y participando en movimientos sociales por el derecho a una vida libre de violencia y de exclusión para todos y todas.

Y como todo este trabajo no significa nada si no mejora la vida de las personas, nos ilusionamos cada vez que una mujer es contratada con unas condiciones laborales dignas, una joven medallista olímpica sale en las noticias deportivas igual que Messi, una madre consigue descansar en las vacaciones familiares, una familia ofrece su casa para acoger a una mujer refugiada y sus hijas, cada vez que una mujer desconocida se queda cerca de otra para que no tenga miedo al volver a casa de noche, o cuando vemos a las chicas jóvenes y a las feministas de más de 60 años en las manifestaciones y celebraciones año tras año dándolo todo por nuestros derechos y los de todas las mujeres y niñas del mundo.

ERES MILES DE COSAS. ERES COOPERACIÓN.

 


 

Algunos datos:

  • Si se combina el trabajo remunerado y el no remunerado, en casi todos los países las mujeres trabajan más horas al día que los hombres.
  • 47 mil mujeres embarazadas mueren cada año por complicaciones derivadas de abortos en condiciones de riesgo.
  • Cada año dan a luz en el mundo más de 14 millones de adolescentes y 3 millones de niñas corren el riesgo de sufrir mutilación genital femenina.
  • En torno a 70 países tipifican como ilegales las relaciones consentidas entre personas del mismo sexo y las castigan con penas de cárcel.
  • La Macroencuesta Violencia contra la Mujer de 2015 revela que en España el 10,3% de las mujeres de más de 16 años ha sufrido violencia física, 25,4% violencia psicológica de control, 21,9% violencia psicológica emocional, 8,1% violencia sexual (la mitad antes de los 15 años) y 10,8% violencia económica.
  • El Informe de la Coordinadora Anti-trata 2016 de la Unión Europea, recoge más de 11.900 mujeres “víctimas registradas” (identificadas y presuntas) correspondientes al periodo 2013-2014.